
Pasear por donde el tiempo arrasó sin escrúpulos.
Donde la vida pasa sin ton ni son y
"nadie" campa a sus anchas
quedando "todo"
donde nunca lo encontraste.
Paseo por aquel verano
donde la brisa era swing a nuestro paso,
y el mar bañaba nuestros rizos
dibujándolos perfectos;
prometiendo un futuro,
regalándonos aquel presente impoluto
que, hoy, se cubre de polvo
bajo los pies de un verano absurdo
lejos del Cantábrico,
en mitad de la nada.














